viernes, 30 de diciembre de 2011

las grullas sin sur, sin norte; sin direccion.

Ocurrio de nuevo. La bandada de grullas cruzo el cielo en formacion de flecha en direccion al este. !No no es hacia allá!, les dije mentalmente, pero siguieron hacia delante, consumiendo sus ultimas fuerzas, Hoy ya eran pocas, apenas diez y volaban lentamente; derrotadas por el cansacio y la frustracion, consumidas por la tragedia del invierno; por primera vez en toda la historia de su especie sin ser capaces de encontrar la direccion que les llevará hacia el sur.
Llevan varios meses asi, atraviesan Madrid y vuelven a atravesarlo una y otra ven; de norte a sur, de este a oeste; de norte a sur, de este a norte. Pero siempre vuelven.
Estan perdidas en el frio del invierno, atrapadas en la cadena del despiste; sin fuerzas para mover sus alas.
Cada vez son menos.
"!Ya no es tiempo de que las grullas busquen el sur. Hace demasiado frio y pronto moriran. Ademas van hacia el este", me comentaba hace poco mi amigo Orlando, forestal, experto en tierras y gentes de campo.
"Las grullas se han perdido, han olvidado como encontrar la direccion y van a morir"
Sus palabras lapidarias cayeron sobre mi como una maldicion, como una gran tragedia. Por eso, desde entonces, me despido una y otra vez; las pido que se detengan, que tomen fuerzas y que sientan el sur.; su sur, donde encontrar comida y donde conservar la vida nientras se encuentran.
Es curioso que en el transito de tiempo en que he visto la primera formacion a la ultima, han llegado noticias cada dia de amigos que emigran, de jefes que cesan, de hombres y mujeres que pierden la direccion de referencia; sin su sur y su norte, sin su este y su oeste. Es curioso que ultimamente pregunte a la gente hacia donde va y casi todos me respondan que solo saben que deben seguir hacia delante. No les importa el sur o el norte; importa seguir volando. Es curioso que a veces me sienta agotada y que, por encima de todo, crea en las señales.

como las

martes, 8 de noviembre de 2011

Voces sabias. Mariana

Mariana y el agua.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Mujeres arhuacas. Guardianas de la Tierra.

Es tiempo de paz, de escuchar a la Tierra y a nosotras mismas. Sus voces están en Viajes que despertaron mis 5 sentidos, editorial Viceversa.
"

miércoles, 26 de octubre de 2011

Las guardianas de la tierra, las mujeres arhuacas y la tierra

EL pueblo arhuaco está en lo alto de la Sierra Nevada de Santa Marta, el corazón del mundo para ellos, que ellos protegen. Hace tiempo Chiqui, una mujer arhuaca, me dijo: Las mujeres protegemos la tierra y así cuidamos de la humanidad. Margarita añadió: Si no cuidamos la Tierra nuestro futuro es incierto. Mientras Leonor me explicó: "Hemos de resolver los conflictos sin armas, pero resolverlos. Sus voces están recogidas en el libro Viajes que despertaron mis 5 sentidos que presento hoy en Fundación Entredos. Y también forman parte de un proyecto documental que busca la forma de llevarse a cabo.

Recuperando el saber ancestral femenino

El pais viaja conmigo por cuatro continentes en busca del saber ancestral femenino. Me pedian que les hablara del matriarcado, y así me han obligado a resumir todo mi periplo en una imprescindible reflexión: Durante miles de años las mujeres se han identificado con la tierra, han guardado las semillas y han dado vida; han adorado la fertilidad. En un tiempo donde la crisis ecologica, sistemica y vital hace replantearse el mundo quizá sea tiempo de escuchar la voz de las mujeres.
http:/blogs.elpais.com/mujeres/2011/10/memoria-del-matriarcado.html

Matriarcado, tierra y conciencia

Este parte del mensaje del saber ancestral de las mujeres. Las charlas con las mujeres arhuacas están en Viajes que despertaron mis 5 sentidos, y si encuentro ayuda para hacerlo podrás verlo en cine y televisión pronto.

martes, 11 de octubre de 2011

Marruecos, el dinero y la conciencia,

Fui a la tienda marroquí del barrio y Munir me dio la bienvenida con su habitual Shalam Malecum. El es un hombre joven, padre de tres hijos que hace unos diez años ´le compro la tienda a los chinos y ahora su negocio siempre esta lleno de gente, de madres que le cuentan su vida, de padres que le piden consejo, de niños que lo quieren todo. Y Munir para todos tiene una sonrisa, una invitacion, un hacerte sentir bien. A mi me saluda en árabe, me despide en árabe, y me cuenta cosas de su pais, de la locura que es todo áquí y allí.
Hace tiempo que no hablamos, así es que hoy le pregunté por su verano, por sus vacaciones y por su mundo. Y me contó lo que no quería oir:
-Uy, aquello es una locura, una gran locura. Están haciendo el tranvia en Casablanca y no se puede estar. Hay mucho dinero allí.
-¿Y cómo es eso Munir?
-Todo está en obras, como hace diez años aquí.
-¿Cómo hace diez años?
-Sí, ahora hay muchos hombres de negocios europeos allí que hacen mucho dinero, pero todo sube muy rápido.
Entonces me detengo y entiendo lo que dice. Habla de la especulación, del capital que sube los pisos, de la construcción que creo el espejismo en España y nos catapulto en esta crisis que amenaza nuestro sistema de bienestar.
-Uyuyuy, Munir, pero, entonces, ¿Te vas a comprar casa allá?
-¿Comprar?Es imposible. Todo se ha subido por las nubes. Están comprandolo todo, casas, tierras, ahora allá hay mucho dinero. En Casablanca hay mucho dinero y nosotros no podemos comprar una casa porque está alejada de nuestras posibilidades.
De pronto dejo de escuchar a Munir y recuerdo que apenas hace unas horas una amiga me ha hablado del rentable negocio para inversores en bolsa que ha montado un amigo suyo en Marruecos, de lo bien que funciona y de lo rápido que crece.
Y entonces sonrío, más de tristeza que de alegría.
Este juego global de apuestas y especulación ya ha encontrado a nuevos ilusos para engatusar con sus falsas promesas. Ojalá ellos se protejan con conciencia.

jueves, 6 de octubre de 2011

El paraiso.

El paraiso es hoy, es aquí, eres tú.

¿Generación perdida?

Hemos entrado en las vidas de la generación más preparada de este país, y también la que más sufre la crisis. Hemos vivido el 15 m, y personalmente hemos sentido cerca la primavera árabe. Pero nuestro viaje al hacer este documental ha ido mucho más lejos. Como un gusano que se convierte en crisálida antes de ser mariposa, así es la crisis nos contó José Luis Sampedro. Y los jóvenes reflejan los claroscuros d ela sociedad que se consume a si misma en el preciso instante en el que se está gestando de nuevo. Joan Mele nos habla de la necesidad de tener conciencia de nuestros actos y del uso del dinero en un mundo global; de la ruleta que son las finanzas globales que ahora juegan con nuestro futuro. Los jóvenes más preparados de la historia de este país, son conscientes como pocos de lo que ocurre y actúan en consecuencia. Ellos conocen bien la crisis, y abren los caminos por los que transitaremos todos. ELlos tienen la esperanza y la fuerza para transformarnos a todos.
Lo vereis el domingo en Documentos tv.

Las rosas huelen...pero duelen

Intensidad. Llega septiembre y siento el regalo de estar viva una vez

jueves, 16 de junio de 2011

Viajes que despertaron mis sentidos.

La esencia de rosas tiene el poder de abrir el corazón. Junto al Nilo, en Egipto, Gamal usa los perfumes para curar el cuerpo y el alma. Mi viaje comienza con él. Pero es en tierra nubia donde las mujeres hacen sus propios perfumes y le hacen ofrendas al río. Yo dona publica una reseña sobre mi libro, un viaje por cinco paises y zonas matriarcales, pero también un viaje por cada mujer....en primera persona.

Viajes que despertaron mis sentidos.

Ha sido muy hermoso escribirlo, vivirlo, dejarme llevar y sorprenderme. Ahora el viaje crece cada vez que otra persona abre las páginas y entra en ellas. Ha habido tanta magia que sé que este es sólo el principio de un viaje muy largo. Entrar en la vida de otro modo, despertar al olfato en Egipto, la música en Colombia, el tacto en Turquía, la vista en India y Nepal, el gusto en España. Tan sencillo como abrirme a la voz de otras mujeres que han hecho el camino ya; a las diosas y al legado de las mujeres de poder. En Nepal conocí a las antiguas kumaris, en India a protitutas sagradas, en Colombia a mis amigas indígenas, en Turquía a las mujeres campesinas. Busqué los tiempos de la diosas y el rastro de las mujeres de poder. En Egipto a las mujeres nubias y a Gamal, el sabio de los perfumes. En España a las guisanderas. La tierra es mujer y nos enseña, al igual que lo hace la luna. Los ciclos de la tierra y de la luna cada mes, y la necesidad de respetar nuestros ciclos...para estar en equilibrio. PLENA Y CONSCIENTE. Aunque ayer hubiera eclipse.

domingo, 22 de mayo de 2011

Los carteles del 15 M, la crisálidad y José Luis Sampedro

Llegué, entré en la plaza y me sumergí en una realidad distinta a todo lo imaginado: Los letreros pedían -piden- justicia, cultura, educación, igualdad, libertad, trabajo...risa y amor. Pedían -piden- ética para afrontar la vida y el derecho al futuro para todos; para los de otros mundos y para los de este, también para mi. Pedían -piden- democracia real, economía ética, respeto al planeta, justicia mientras denuncian la corrupción de los políticos que han asesinado el estado de bienestar en el que crecimos. Algunos jóvenes me hablaban del miedo , de la casa que no tendrán, de cómo poder vivir si todo sigue así; de la esperanza. Después las batucadas, los payasos, las horas de reuniones. Mientras caminaba y escuchaba las propuestas junto a los reclamos a la clase política recordé las palabras de José Luis Sampedro: Los valores que han mantenido viva nuestra cultura desaparecen. Esta crisis llega a un sistema que está en descomposición. Es como la crisálida: El gusano se descompone mientras se forma la mariposa.
Hace poco me contaron que Mahoma siempre ponía a los jóvenes al frente de las batallas, al frente de sus regimientos, al frente de los sueños. Batallas que hay que librarlas aunque sepas que vas a perderlas, como dice Sampedro.

jueves, 5 de mayo de 2011

Jose Luis Sampedro, el mar y el deber de ser uno mismo

José Luis Sampedro vive en Málaga en una casa llena de luz de cuyas paredes cuelga un humilde retrato de su vieja sirena; también hay un ordenador, unos sillones blancos y la última colección entera de la enciclopedia británica. Pero frente a su mesa de trabajo se extiende la inmensidad del mar azul y plata, que el otro día estaba en calma tras la lluvia.
Llegamos hasta él para hacerle una entrevista. Durante varias horas hablamos de los jóvenes que han de reaccionar, del consumo que hay que cuestionarse, de los valores que han de cambiar; de este momento de la historia en el que estamos a punto de perder todos los logros por los que han luchado nuestros antepasados si no reaccionamos. Pero también de la memoria perdida, hablamos de Sócrates y el día en el que fue al mercado para decir "!Qué de cosas no necesito comprar!", de Estambul, de los recursos limitados de nuestro planeta y de que la única obligación que tenemos cada uno de nosotros como seres humanos es ser nosotros mismos, seguir nuestro propio camino...Al terminar la entrevista antes de quitarse el micrófono Sampedro dijo que hay que librar la batalla aunque hayas perdido toda esperanza y sepas que vas a perderla.
Después nos levantamos y tan pronto como le permitieron sus nonagenarias piernas José Lus Sampedro vino con un ejemplar de la enciclopedia británica y lo abrió para señalarme con sus magullados dedos una imagen. Era la fotografía de una manifestación de jóvenes con un gran cartel en el que se leía: "El capitalismo no funciona". Después, a la manera de los sabios clásicos, me contó una historia:
-¿Sabes? Me dijo en tono irónico, este mar que tengo frente a mi me lo he comprado. No todo, sólo el trozo que ves ahora.
-Le miré y sonreí sin decir más.
-"¿No me crees?" Pues sí, lo he comprado entero. O, digamos, es como si lo hubiera comprado entero. Porque haría exactamente lo mismo con él si fuera mio. Lo miraria, lo disfrutaría así como lo hago, y estaría abierto a todos los demás como está ahora. ¿Para qúé necesitamos comprarlo todo?¿Para qué? Hay que despertar.
Mientras hablaba recorde el capítulo de El principito en el que un hombre de negocios decía poseer el universo y hacía cuentas y cuentas y cuentas. Todas las estrellas eran suyas, y también los planetas, le dijo al pequeño Principito. Sampedro sonrió.
-Sí, qué gran libro. Es uno de los libros que uno desearía haber escrito.

Entonces pensé en su vieja Sirena, en que me hubiera gustado haber escrito ese libro, en el mar, en lo que me han enseñado los griegos y en Sampedro como un representante de los últimos herederos de su sabiduría, pensé en todo lo que no poseo y en las batallas que he de librar aunque ya las haya perdido.

Gracias Sampedro por hacerme ver la oruga y su transformación, la mariposa que en este momento creamos entre todos...aunque duela.

martes, 22 de febrero de 2011

Voces Sabias. La Alpujarra. Marina de Pampaneira.

En pleno barranco de Poqueira, Sierra Nevada, Marina Martín cultiva la huerta que su marido dejó al morir; cava, injerta, riega, ordena a su peón, alimenta a las gallinas y recibe a todo aquel que quiere conocerla. Estamos en Pampaneira, hemos llegado sin previo aviso hasta su finca. Al entrar me han llamado la atención las flores; pero también hay nueces, cerezas, caquis, parras, moras, manzanas y hasta frambuesas. A sus ochenta años Marina espera la caída del sol mientras me cuenta que las plantas duermen en invierno y es bueno hablar con ellas, que la tierra dice qué sembrar y cómo el agua enseña. Marina comparte su saber sobre algunas plantas medicinales y recetas, y el recuerdo de los animales que llenaban su casa. (Si quieres leer más: http://medomed.org/es/2011/marina-martin-the-medicals-plants-and-learning-from-the-earth/)

domingo, 20 de febrero de 2011

Voces sabias. Antonio García y el pueblo morisco.

Estamos a 25 kilómetros de Vélez Málaga, en Comares, o Hins Qomaris en los textos nazaríes, la Villa encajonada entre los Montes de Málaga y la memoria. A nuestros pies el bosque Mediterráneo se dibuja entre bancales rotos de almendros, frutales y olivos. Cinco siglos después de la caída de Granada aquí hay quien hoy recuerda las treinta campanadas que hasta hace no tanto sonaban por las familias moriscas que se quedaron aquí para siempre; también las leyenda de la mora de Comares como el recuerdo de los árabes.
Antonio García tiene 63 años, dice de su pueblo que es morisco y cada día usa en su huerta lo que aprendió de los abuelos. Hemos llegado hasta él después de que un experto agrícola me dijera que es una de las pocas personas en toda la comarca que guarda y alimenta sus semillas, también un hombre que conoce cómo fueron y son los cultivos aquí. ( Si quieres seguir leyendo: http://medomed.org/es/2011/espanol-antonio-garcia-la-siembra-con-la-luna-y-el-pueblo-morisco/)

Voces sabias.

Durante miles de años la humanidad ha sabido vivir en equilibrio con la tierra, y hoy los más mayores aún tienen la sabiduría de vivir en equilibrio con el medio y desean transmitirla. Gracias a Funci y al proyecto Medomed durante varias semanas he recorrido junto al fotógrafo Carlos Pérez Morales varias comarcas para escuchar y aprender de los mayores. La tierra, el agua y hasta la luna no sólo tienen las claves de la subsistencia, sino el sentido de la vida. Os invito a viajar con nosotros, escuchar las voces de los mayores, adentraros en el mundo lleno de magia que nos rodea. Este es el link de Voces sabias: http://medomed.org/es/category/blogs/wise-voices/page/2/

Voces sabias. Velez Málaga.

La Caleta, Vélez Málaga, en una rotonda llena de ruido a la espera de un hombre que me ha dicho al teléfono que no sabe nada. Pero sé que no es cierto; he llegado hasta Antonio tras preguntar a varias personas de confianza y todas coinciden en que si alguien sabe sobre campo y agua en La Axarquía es él. Antonio García llega muy de mañana apoyado en un bastón, y nos conduce en su coche a través de acequias hasta acueductos y aljibes. Atravesamos huertas, fincas de tomates y hasta un rebaño que contrasta con los edificios para el turismo que hay un kilómetro más allá, junto al mar.
Antonio tiene 80 años, una pequeña finca de frutas tropicales y gracia al decir que el agua ha tejido su vida: Nació cuando se rompió el aljibe de la casa donde estaba su madre, aprendió a regar gracias a un hombre que no sabía leer pero era un sabio, durante 28 años su trabajo consistió en regar y cuidar La Mayora, la finca puntera en investigación de la comarca. Hoy lo ha visto casi todo. Para ver más: http://medomed.org/es/2010/espanol-antonio-garcia-el-hombre-del-riego-y-el-arte-los-surcos/